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Tina: la historia contada en seis escenarios

19 jul 2016

Con la ayuda del arte y de la tecnología, la puesta en escena arranca los aplausos de los espectadores en la sede del ex Banco Provincia.

Contar la historia de la Declaración de la Independencia, pero de un modo distinto: con la colaboración del arte, de la música y de la tecnología, en estos tiempos del Bicentenario. Ese es el objetivo de “Tina, el rumor de una Nación”, un espectáculo en el que, desde que fue estrenado a principios de mes, siempre queda público afuera, y que los espectadores aplauden de pie en el edificio de Laprida y San Martín.

Como toda obra, se puede separar en ella tanto lo que se cuenta de cómo se lo hace: aquí se presenta la historia oficial con sus clichés y estereotipos, más apta para los famosos resúmenes Leroux de otrora que para la necesaria visión crítica que debe tener todo adolescente. No es mucho lo que puede avanzarse por ese camino.

Pero en cuanto a la puesta en escena, en primer lugar debe decirse que se trata de un musical dirigido por Leandro Panetta (“El asombroso mundo de Zamba”), en el que Tina y Bautista, dos adolescentes tucumanos se encuentran en una biblioteca. En ese ámbito, el muchacho está amargado porque tiene que estudiar historia y ella, para ayudarlo, lo invita a hacer un viaje a través de los años de la Independencia, entre 1810 y 1816. Alejado de toda solemnidad y con guiños a la actualidad, el guión repasa en un tono coloquial ese recorte histórico.

Durante 50 minutos y sobre una plataforma giratoria ubicada en el hall central y sobre la que se encuentra el centenar de las butacas, el público recorre seis escenarios dispuestos en los arcos laterales del centenario edificio que alojó al Banco Provincia: el interior de la Casa Histórica (el salón de la jura), el Cabildo de Buenos Aires, la Posta de Yatasto, una biblioteca, la tienda de campaña de San Martín y los Valles Calchaquíes con sus menhires.

Por momentos, el público se ve enfrentado a tres escenarios simultáneamente o a todos, como en el final, donde deberá optar qué ver. Aunque cómodamente sentado, la puesta en escena propone la obra a un espectador activo, que tiene diferentes puntos de vista y que, para disfrutar del menú, deberá elegir (una situación que habla de la contemporaneidad de la obra).

Hay proyecciones animadas y hologramas; personajes reales, de carne y hueso, únicamente dos (las duplas protagónicas las integran Milagros Sánchez y María Victoria Toledo, y Juan Carlos Torres y Facundo Gastón Basso. “Los personajes históricos son como recuerdos, medio transparentes, que no ven a estos dos personajes reales que se mezclan en la historia y en algún momento hasta tienen la posibilidad de intervenir”, cuenta Panetta sobre la obra.

Entonces, no es casual que solo Tina y Bautista parezcan reales, y que el resto tenga un dejo espectral, como si fueran translúcidos personajes fantasmagóricos. El recurso visual permite incorporar a la escena, además, carreras y caballos.

Holograma

¿Qué es un holograma? El término se usa normalmente para hacer referencia a un tipo de fenómeno del ámbito visual o de la fotografía mediante el cual el tratamiento que recibe una imagen respecto de la luz hace que parezca tridimensional por contar con varios planos al mismo tiempo.

Que Tina y Bautista son tucumanos no hay dudas; la tonada se escucha por aquí y por allá; viajaron a Buenos Aires durante 11 días para los ensayos en el estudio de Proyecto Experience, la productora que montó la obra.

El resto de los intérpretes filmó primero en Buenos Aires, con el fondo verde que permite la técnica de holograma, y luego su imagen se usó digitalmente para la puesta en escena y sus proyecciones. “Este método nos permitió desde mostrar a Belgrano a caballo o hacer que aparezca el humo de una fogata. Es como si fueran actores virtuales”, agregó Panetta.

CUATRO FUNCIONES DIARIAS

• A las 15, 17, 19 y 21 en el ex edificio del Banco de Provincia, en San Martín y Laprida. El espectáculo es gratuito en este mes (a partir de agosto costará $ 150 cada entrada) pero las localidades deben retirarse con anticipación en el Ente Tucumán Turismo, en 24 de Septiembre 484.

PRODUCCIÓN

Platea giratoria y música envolvente

20 días tardó la productora Proyecto Experience en montar la estructura de plateas giratorias en el centro del edificio histórico, más el acondicionamiento de los escenarios, las luces, la pintura y el sonido envolvente para la puesta en escena de “Tina, el rumor de una Nación”. La capacidad es de solo 125 butacas. La música fue compuesta por el simoqueño Manuel Sija, y también se escucha “Juntarnos”, de Lucho Hoyos.

Fuente: La Gaceta


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