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En el Bicentenario, el desafío de la UNT es "transformarse"

25 may 2016

El 25 de mayo de 1914, Juan B. Terán fundó la universidad. Hubo palabras alusivas y música de la orquesta.

El patio de la Casa Histórica, donde hacen gala los sobrerrelieves de Lola Mora, fue el sitio en el que la UNT decidió conmemorar sus 102 años, en coincidencia con el 25 de Mayo. La orquesta sinfónica, los abanderados de las facultades, escuelas experimentales y del EPAM, el chocolate caliente y los símbolos patrios a los que se les rindieron honores enmarcaron este festejo solemne e histórico.

“La UNT se viene preparando para el Bicentenario desde el año pasado con distintas actividades y todo está dentro de este festejo para que nunca lo olvidemos y queden en nuestro corazón y memoria. Para que construyamos, a partir de esa identidad que tenemos con la Patria, un futuro mejor”, reflexionó Alicia Bardón, rectora de la UNT.

No fue ella, sino el vicerrector, José García, quien dirigió las palabras alusivas durante el acto. En un fragmento del discurso dijo: “A 102 años del acto fundacional de Juan B. Terán (...) el contexto global le imponen a la UNT un reto adaptativo como institución pública de Educación Superior: cambiar el modelo y la cultura organizacional para continuar siendo productora y transmisora de conocimiento”.

Expresó que la universidad del Tricentenario debe fortalecerse como un proyecto sociopolítico que se caracterice por tener capacidad de impulsar el cambio.

García, además, reconoció que la transformación institucional de la UNT está basada en una franca autocrítica, una visión compartida, una misión renovada y un conjunto de objetivos estratégicos para una gestión eficaz. “Demanda capacidad de detección de necesidades, de concertación de alianzas, de negociación de conflictos y de anticipación de problemas. Exige el planteo y la discusión de alternativas a partir de un sólido conocimiento de las existentes, su puesta en práctica, su seguimiento y la constante rendición de cuentas públicas respecto de los resultados”, apuntó.

Chocolate y música

Los madrugadores del acto, especialmente los abanderados y familiares, pudieron disfrutar de un chocolate caliente que se ofreció en el jardín lindero al patio. Cuando la rectora llegó exigió su chocolatada, pero la premura con la que tenían que iniciar todo se lo impidió.

Después del Himno Nacional, la orquesta sinfónica de la UNT, bajo la dirección de Roberto Buffo, interpretó una miniatura de Carlos Guastavino y el último movimiento “En Tiempo de tango” de Eduardo Alonso Crespo, compositor tucumano.

Entre los presentes estuvieron los decanos de las facultades, docentes, no docentes, funcionarios municipales, universitarios y miembros de la Casa Histórica. También dos ex rectores, César Atilio Catalán (1994-1998) y Juan Cerisola (2006-2010, 2010-2014).

Hubo un espacio para ofrendas florales que los alumnos de jardín de Infantes de la escuela Sarmiento acercaron hasta los pies de Juan B. Terán. La rectora entregó un emblema de la UNT a funcionarios de la Casa Histórica, quienes a su vez le solicitaron que firmara el libro de honor, a ella y a otras autoridades.

“Una universidad con 102 años es un logro maravilloso. No sólo la construcción sino sostenerla”, expresó Silvina Fénik, directora de Educación Permanente para Adultos Mayores (EPAM), que el año pasado cumplió 30 años. “Es una situación que muestra la mirada de la universidad con el adulto mayor y las políticas que van tomando en relación a una población que está en permanente crecimiento”.

Por su parte, la legisladora Silvia Temkin, ex ministra de Educación, destacó la importancia de la universidad no sólo en el país, sino en Latinoamérica. Y agregó: “las universidades públicas deben seguir analizando la realidad para seguir proyectándose en el medio”.

Fuente y foto: La Gaceta


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