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Casco Fundacional de Marcos Paz

Debido al clima de Tucumán, sus pobladores tenían la costumbre, desde los primeros años de la ciudad de San Miguel de Tucumán, de trasladarse a las zonas rurales durante los meses de verano.

En los primeros años del siglo XX, existían algunas villas veraniegas que recibían a los veraneantes en los meses de estío. Con el correr del tiempo, estas villas fueron creciendo pero resultaban caras e inaccesibles desde el punto de vista económico para un sector importante de la población. Teniendo en cuenta estas razones y la necesidad de expandir el trazado de la creciente ciudad capital, se analizó la creación de una villa al oeste de la ciudad de San Miguel, solicitada a su vez por vecinos y comerciantes de Tucumán y de la localidad de Yerba Buena, Departamento de Tafí.

Esta villa tendría las siguientes ventajas: continuando la Avda. Mate de Luna hacia el faldeo de San Javier daría un rápido acceso a la población, facilitada por una línea de tranvía ya propuesta. No muy distante de la ciudad capital, tendría las ventajas de las villas veraniegas, en cuanto a la tranquilidad y verdor del paisajes pedemontano tucumano. Por otro lado, el gobierno procuraría un loteo destinado a familias de pocos recursos, abriendo la posibilidad a empleados y obreros de acceder a los beneficios habitacionales de esta nueva villa1.

El Gobierno de Tucumán con estos considerandos, entre otros, autorizó la fundación de un pueblo sobre la Avenida Mate de Luna, por ley 898 del 10 de diciembre de 19062, para lo cual encargó a la Comisión de Higiene y Fomento de Yerba Buena la delimitación, apertura y arreglo de calles y plaza del pueblo a fundarse según el art. 6° de la citada ley.

El gobernador de la provincia designa por decreto del 27 de mayo de 1907, la nueva población a fundarse con el nombre de “Marcos Paz”.


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